martes, 13 de marzo de 2012

delirios de la una noche oscura

Eran las tres de la mañana cuando me desperté, como no me quise levantar trate de dormir nuevamente. Me acurruque a un lado de mi cama, pero esa posición se me hizo incomoda, así que nuevamente gire sobre mi cuerpo hasta quedar toda chiquitita del otro lado de la cama es un posición que normalmente me es grata, pero de todas formas no lograba estar cómoda. Trate de ponerme panza arriba, tal vez de esa forma estuviese cómoda, pero solo conseguí marearme al rato, abrí los ojos y mire el techo durante varios minutos que no pude contabilizar.

Desde mi cama pude escuchar como ladraba el único perro del edificio, al parecer el agua de la canilla no estaba bien cerrada por que también podía oír el caer de las gotas, un ladrido tras otro, el caer de una gota y luego otra, parecían perfectamente sincronizadas sin tener en cuenta mi necesidad de dormir. Luego de un rato decidí levantarme era casi evidente que no iba a poder volver a mi sueño.
Me senté en el sillón en frente de la televisión, pero al parecer no había señal o algo por el estilo, por que lo único que se veía eran puntos y rayas, las cuales no tenía intención de ver. Fui hacía el otro extremo del departamento, donde se hallaba la cocina, me serví un vaso con agua, luego de eso me seguí sirviendo hasta que se acabó la garra, así que tomé la segunda garra y me la lleve al living, donde me senté frente a la ventana a ver la luna y tomar agua. Nunca había bebido tanta agua estaba muy sedienta, luego comencé a sentir calor, así que abrí la ventana para poder sentir el fresco aire primaveral.
Me comencé a sentir ahogada, como si el aire no pasase, por lo que decidí acercarme a la ventana, cuando pude sentir el aire me pude sentir casi libre. Quería esa libertad completa así trate de sentir mas el viento, pero me caí al vació. El tiempo no pasaba era como si se hubiese detenido, sentía como caía pero nunca llegaba al piso para llegar al fin de mi vida, pero al menos me sentía completamente liberada, ya no tenía sed o calor, solo sentía el aire y la adrenalina corriendo por mi cuerpo, era una sensación tan satisfactoria, tenía mi cuerpo totalmente estimulado por esta pequeña y satisfactoria fracción de tiempo dentro de mi propia eternidad. No quería que terminase, pero aun así me preguntaba ¿No debería haber muerto o al menos haber terminado de caer? Luego de plantearme esto por enésima vez sentí un golpe. En ese momento desperté, eran las tres de la mañana, comencé a sentir sed. Esta vez no abriría la ventana, pero creó será algo inevitable considerando este ahogo que estoy comenzando a sentir, esto no terminaría mas, ¿Cuando despertare realmente o es que ya lo estoy?

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